Una nueva clase de químicos tóxicos ha sido descubierta en la leche
materna, la sangre humana, los alimentos, el aire de sitios rurales
remotos, los peces silvestres y en los sedimentos de aguas residuales
aplicados como fertilizante sobre cultivos de alimentos por todos los
E.U.A. Un oficial sanitario canadiense resumió recientemente el
descubrimiento diciendo: "Esto está en todas partes" [1].
Los contaminantes recién descubiertos son substancias bromadas
anticombustibles. El bromo es un elemento químico altamente reactivo,
un halógeno de la misma clase que el cloro y el yodo. En todo el mundo,
ocho corporaciones químicas fabrican aproximadamente 300 millones de
libras de substancias bromadas anticombustibles cada año, de las cuales
aproximadamente 80 millones de libras son miembros de la clase conocida
como polibromo difenil éteres, o PBDE [2]. Aunque todas las substancias
bromadas anticombustibles parecen ser capaces de crear problemas
ambientales y de salud, aquí nos concentraremos en los PBDE, que se
filtran hacia el medio ambiente desde los plásticos en los aparatos
eléctricos, los televisores y las computadoras, la goma espuma de las
tapicerías y los tejidos de alfombras y cortinas. Muchos plásticos
duros de estireno y muchos materiales de goma espuma en los tapizados
tienen de 5% a 30% de PBDE en peso.
Al igual que sus primos los PCB (bifenilos policlorados, por sus siglas
en inglés), muchos PBDE persisten en el medio ambiente durante años, se
acumulan en la cadena alimenticia y se concentran en los tejidos
grasos. Un estudio reciente de la bibliografía sobre los PBDE reveló
que algunos de ellos pueden causar cáncer, afectar las hormonas y
trastocar el crecimiento y desarrollo normales en animales de
laboratorio [3]. Estudios recientes han mostrado que estos compuestos
bromados pueden afectar la hormona tiroides, que es crítica para el
desarrollo adecuado del cerebro y del sistema nervioso central en
animales y seres humanos. Los ratones bebés expuestos a PBDE muestran
problemas permanentes de comportamiento y memoria, los cuales empeoran
con la edad [3,4].
Debido a que los PBDE se encuentran en niveles muy altos en las
computadoras, las alfombras y la goma espuma que está dentro de los
muebles, el grueso polvo que cubre el sitio del impacto del atentado
terrorista del 11 de septiembre en el bajo Manhattan sin duda contiene
cantidades substanciales de PBDE, así que todo aquel que respire el
aire de allí sin el equipo de seguridad adecuado estará inhalando estos
tóxicos. El polvo en el sitio de las atrocidades del Centro Mundial del
Comercio es el producto de "miles de computadoras de plástico, acres de
alfombras inflamables, [y] toneladas de muebles de oficina..."
pulverizados cuando las torres gemelas y otros edificios cercanos
colapsaron el 11 de septiembre. Para colmo de males, una parte de este
polvo de alta tecnología está siendo incinerado continuamente por un
fuego terco que sigue ardiendo debajo de los escombros [5].
En varias "evaluaciones de los riesgos" de los peligros de la
contaminación del aire en el sitio del impacto terrorista, la Agencia
de Protección Ambiental de los E.U.A. (U.S. Environmental Protection
Agency, EPA) ha concluido que el aire en el bajo Manhattan es seguro
para los trabajadores y residentes [6], pero la evaluación de los
riesgos de la EPA no consideró los PBDE (ni tampoco consideró muchos
otros químicos probablemente presentes en ese aire). Notablemente, a
pesar de las garantías de seguridad de la EPA, más de 4000 personas han
desarrollado dolores crónicos en el pecho, una tos persistente conocida
ahora como "la tos del world trade center" y problemas respiratorios
parecidos al asma (o al enfisema) por la exposición al aire del bajo
Manhattan [7].
La EPA también ha empleado la evaluación de los riesgos para declarar
como "seguro" el uso de sedimentos contaminados de aguas residuales
como fertilizantes en cultivos de alimentos, pero de nuevo la EPA no
consideró los efectos de los PBDE (ni de muchos otros químicos) sobre
los cultivos, sobre las personas que se alimentan de los cultivos, o
sobre el medio ambiente natural en el cual crecen los cultivos. Se
calcula que cada año son esparcidas de manera rutinaria unas 8 mil
millones de libras de sedimentos contaminados de aguas residuales sobre
tierras agrícolas en los E.U.A. En julio de este año, los
investigadores reportaron haber encontrado altas concentraciones de
PBDE en 11 muestras de sedimentos de aguas residuales de Virginia,
Nueva York y California [8].
Esto, por supuesto, es uno de los fracasos inevitables del enfoque de
la evaluación de los riesgos en cuanto al manejo de los químicos
tóxicos -usted sólo puede determinar (parcialmente) los riesgos de los
químicos sobre los cuales usted sabe mucho. Los fabricantes de químicos
de los E.U.A. ponen unos 1000 químicos nuevos en uso comercial cada año
sin que se les exija realizar evaluaciones de seguridad y con pocas o
ninguna evaluación llevada a cabo. Típicamente, las evaluaciones de
seguridad sólo comienzan después de que se descubre que los químicos
industriales han causado daños durante 10 a 20 años después de su
introducción. Las evaluaciones de los riesgos siempre
están "retrasadas" y por lo tanto siempre dan falsas garantías de
seguridad.
Una alternativa al enfoque de la evaluación de los riesgos es tomar
acciones preventivas tan pronto como comiencen a aparecer evidencias de
daños.
Un estudio reciente realizado por un grupo de investigadores
escandinavos reporta que los niveles de PBDE han ido aumentando
exponencialmente en el medio ambiente de Suecia por 30 años y no dan
señales de nivelarse [2]. Estudios recientes indican que los E.U.A.
están mucho más contaminados que Suecia. Por ejemplo, los sedimentos de
aguas residuales en los E.U.A. contienen de 10 a 100 veces más PBDE que
los sedimentos de las aguas residuales en Europa [8]. Se piensa que
otras fuentes importantes de PBDE son los incineradores y rellenos
sanitarios municipales [2]. Los PBDE también pueden volatilizarse
(rezumar en el aire) desde componentes eléctricos, especialmente desde
aparatos calientes tales como computadoras y televisores.
Los PBDE no son muy solubles en el agua, pero se disuelven fácilmente
en las grasas. También son persistentes en el medio ambiente (lo que
significa que se descomponen muy lentamente). A medida que se mueven
por la cadena alimenticia, se concentran y se biomagnifican. Estas son
las mismas características que han hecho que otros venenos industriales
sean etiquetados como malos y sacados del mercado, incluyendo los DDT y
los PCB.
Dadas estas características, no fue ninguna sorpresa cuando los
científicos escandinavos reportaron este año que los PBDE han ido
aumentando exponencialmente en la leche materna en Suecia desde 1972,
duplicándose la concentración cada 5 años [2]. Los investigadores
hicieron hincapié en que los niveles actuales en la leche materna y en
la dieta sueca están muy por debajo de los niveles que se sabe
perjudican a los animales de laboratorio, pero concluyeron que "la
tendencia de los PBDE en la leche materna humana es alarmante para el
futuro".
Nadie sabe con seguridad cuáles pueden ser los efectos de los PBDE
sobre los embriones en desarrollo o los bebés que amamantan. (Para
informarse acerca de las consecuencias CONOCIDAS de la leche materna
contaminada, lea el nuevo y electrizante libro de Sandra Steingraber:
HAVING FAITH; AN ECOLOGIST'S JOURNEY TO MOTHERHOOD ("TENIENDO FE: VIAJE
DE UNA ECOLOGA HACIA LA MATERNIDAD") [9]. Vale la pena recalcar aquí
que la leche materna, incluso mezclada como lo está con niveles bajos
de venenos industriales, aún es el mejor alimento para los bebés debido
a que todas las alternativas son peores.)
Los PBDE ahora están en todas partes. Investigadores europeos han
encontrado PBDE en peces de agua dulce y del océano (salmones,
arenques, espadines), en el aire de sitios rurales remotos, en
sedimentos de aguas residuales, en sedimentos profundos del océano, en
anguilas, focas, mariscos, delfines "nariz de botella", marsopas,
ballenas pequeñas y cangrejos, entre otras especies. Basado en estudios
limitados, los Grandes Lagos parecen estar entre los cuerpos de agua
más contaminados con PBDE en el mundo, siendo el peor de ellos el Lago
Michigan [2].
Estudios en Alemania, Holanda, Suecia, Japón y los E.U.A. han reportado
la presencia de PBDE en el pescado, la carne, la leche de vaca, las
grasas/aceites y los productos de panadería. Estudios de la sangre
humana en los E.U.A. han revelado la presencia de PBDE en todas las
muestras.
En 1999, el Cuerpo Sueco de Inspectores de Químicos (Swedish Chemicals
Inspectorate) concluyó que: "Los compuestos técnicos PBDE poco
bromados, que contienen en su mayor parte pentaBDE, son persistentes,
se bioacumulan y son tóxicos en el medio ambiente acuático. Ellos
muestran efectos sobre todo en el hígado pero también sobre la hormona
tiroidea y afectan el comportamiento de los ratones. Están ampliamente
distribuidos en el medio ambiente, en la sangre humana y en la leche
materna" [10]. En Suecia, esta combinación de características dispara
la acción preventiva para sacar a tales químicos del mercado. Dinamarca
y los Países Bajos también han dado pasos para prohibir los PBDE [2,
11].
En septiembre, la Unión Europea decidió tomar acciones preventivas sin
esperar por evidencias científicas concluyentes de daños ocasionados.
El Parlamento Europeo votó el 6 de septiembre para prohibir el uso, la
fabricación y la importación de algunas formas de PBDE durante los
próximos años, pero el Consejo Europeo de Ministros debe aprobar la
prohibición antes de que se convierta en ley.
Naturalmente, todas esas prohibiciones estarán sujetas a ser desafiadas
en los tribunales secretos de la Organización Mundial del Comercio
(OMC) si cualquiera de los ocho fabricantes mundiales de PBDE decide
luchar por su autodeclarado "derecho" a generar ganancias mediante la
descarga de venenos industriales en el medio ambiente. Se ha reportado
que los fabricantes han expresado su "oposición feroz" a la prohibición
europea [11]. Uno de los principales propósitos al crear la OMC era
permitirles a las corporaciones (actuando a través de gobiernos
maleables) usar la "evaluación de los riesgos" para desafiar y revocar
las regulaciones de salud y seguridad de todas y cada una de las
naciones. Antes de la OMC, las corporaciones no tenían manera de
desafiar las políticas de salud y seguridad de todas las naciones
simultáneamente, así que la OMC ofrece una nueva y notable eficiencia a
este respecto. La evaluación de los riesgos es idealmente adecuada para
tal propósito, especialmente cuando se sabe poco acerca de los químicos
evaluados. Mientras menos se sabe, más seguros puede hacerse ver a los
químicos -de la misma manera que con el aire en el sitio del impacto
terrorista.
El gobierno de los E.U.A. no tiene regulaciones que gobiernen la
producción, el uso ni la disposición de los PBDE, y no ha anunciado
planes para iniciar regulaciones. La política de los químicos en los
E.U.A. todavía está en una fase primitiva, orientada por la filosofía
de: "No preguntes, no digas".
Los PBDE son parecidos en su forma química, y en muchos de sus efectos,
a los PCB (bifenilos policlorados), los cuales están entre los químicos
más peligrosos y persistentes soltados jamás por la imprudencia
corporativa. Los E.U.A. prohibieron los PCB en 1976, cuando se sabía
mucho menos acerca de ellos de lo que hoy en día se sabe acerca de los
PBDE. Pero nuestra situación política es muy diferente hoy de como lo
era en 1976. Hoy en día las corporaciones son mucho más poderosas y los
gobiernos son substancialmente más débiles. Las corporaciones han
tenido éxito en meter la evaluación de los riesgos en todos los
procesos de toma de decisiones del gobierno de los E.U.A., así que la
acción preventiva es casi inconcebible dentro de la mayoría de las
agencias del gobierno. El público está mucho mejor informado, pero sus
instituciones democráticas (como las escuelas públicas, la prensa, el
poder judicial, el Congreso y el poder ejecutivo) han sido secuestradas
por el dinero corporativo y ahora sirven principalmente a las élites
poderosas, sin importar el bienestar general.
Dentro de 10 a 15 años, los PBDE habrán sobrepasado a los PCB como
peligros ambientales. Los estudios de la leche materna indican que el
peligro para los bebés y los niños está aumentando rápidamente. ¿Quién
dirigirá esta lucha para pemitirnos tomar acciones preventivas contra
los envenenadores corporativos?
--Peter Montague (National Writers Union, UAW Local 1981/AFL-CIO)
=====
[1] Charlotte Shubert, "Burned by Flame Rretardants?" SCIENCE NEWS Vol.
160 (October 13, 2001), págs. 238-239.
[2] Per Ola Darnerud y otros, "Polybrominated Diphenyl Ethers:
Occurrence, Dietary Exposure, and Toxicology," ENVIRONMENTAL HEALTH
PERSPECTIVES Vol. 109 Supplement 1 (March 2001), págs. 49-68.
[3] Kim Hooper y Thomas A. McDonald, "The PBDEs: An Emerging
Environmental Challenge and Another Reason for Breast-Milk Monitoring
Programs," ENVIRONMENTAL HEALTH PERSPECTIVES Vol. 108, No. 5 (May
2000), págs. 387-392.
[4] Per Eriksson y otros, "Brominated Flame Retardants: A Novel Class
of Developmental Neurotoxicants in Our Environment?" ENVIRONMENTAL
HEALTH PERSPECTIVES Vol. 109, No. 9 (September 2001), págs. 903-908.
[5] Eric Lipton y Andrew C. Revkin, "With Water and Sweat, Fighting the
Most Stubborn Fire," NEW YORK TIMES November 19, 2001, página
desconocida. Disponible en http://www.nytimes.com.
[6] Diane Cardwell, "A Nation Challenged: Lower Manhattan; Workers and
Residents Are Safe, Officials Say," NEW YORK TIMES Nov. 2, 2001, pág.
desconocida. Disponible en www.nytimes.com.
[7] Robert Worth, "A Nation Challenged: The Site; Citing Safety, City
Will Cut Work Force For Recovery," NEW YORK TIMES November 1, 2001,
pág. desconocida. Disponible en www.nytimes.com.
[8] Robert C. Hale y otros, "Persistent pollutants in land-applied
sludges," NATURE Vol. 412 (July 12, 2001), págs. 140-141.
[9] Sandra Steingraber, HAVING FAITH (Cambridge, Mass.: Perseus
Publishing, 2001). ISBN 0-7382-0467-6.
[10] KemI, "KemI proposes a prohibition of flame retardants," March 15,
1999. Ver http://www.kemi.se/aktuellt/pressmedd/1999/990312_eng.htm.
[11] Environment News Service, "EU Lawmakers Vote Broad Fire Retardant
Ban," September 6, 2001. Ver http://www.ens-news.com/ens/sep2001/2001L-
09-06-02.html.