Environmental Health News

What's Working

  • Garden Mosaics projects promote science education while connecting young and old people as they work together in local gardens.
  • Hope Meadows is a planned inter-generational community containing foster and adoptive parents, children, and senior citizens
  • In August 2002, the Los Angeles Unified School District (LAUSD) Board voted to ban soft drinks from all of the district’s schools

#756 - El Año De La Acción Preventiva, 13-Nov-2002

Comenzamos aquí nuestra revisión de 2002, un año dominado por la guerra
y las preparaciones para la guerra (un tema al cual regresaremos más
adelante). Pero primero démosle un vistazo a los desarrollos positivos
de 2002.

El principio de la acción preventiva realmente tomó vuelo durante 2002.
Las bases fueron establecidas en 1998 por la Red de Ciencia y Salud
Ambiental (Science and Environmental Health Network, SEHN), la cual ha
trabajado desde entonces para grabar el principio en el pensamiento de
todos. Ver RACHEL'S #586 y http://www.sehn.org.

Durante 2002 resultó evidente que el trabajo de la SEHN había rendido
dividendos enormes. El principio de la prevención se está imponiendo.
Este principio es suficientemente simple: cuando haya una sospecha
razonable de que están ocurriendo daños o que están por ocurrir, todos
tenemos el deber de ejercer acciones para prevenir estos daños incluso
si algunas relaciones de causa y efecto no han sido probadas con una
certeza científica.

El enfoque preventivo se encuentra en marcado contraste con "la manera
en que normalmente se hacen las cosas", la cual domina nuestra cultura
y que dice: "haga todo lo que usted quiera hasta que alguien pueda
poner los cadáveres en fila y probar que están ocurriendo daños". El
principio de la prevención se resume de la mejor manera como: "mejor
seguro que arrepentido". Tan simple como pueda parecer, la acción
preventiva representa un enfoque completamente diferente respecto a la
protección de la salud humana y ambiental.

Durante 2002 se desarrollaron dos nuevas colaboraciones o campañas
basadas en la acción preventiva.

La primera es la Campaña de Colaboración por la Salud y el Ambiente
(Collaborative on Health and Environment, CHE), creada por Michael
Lerner y sus colegas de la organización Commonweal en Bolinas,
California. La segunda es la Campaña por la Salud Ambiental
desarrollada por Lois Gibbs y sus colegas en el Centro para la Salud,
el Ambiente y la Justicia (Center for Health, Environment and Justice,
CHEJ) en Falls Church, Va.

Campaña de Colaboración por la Salud y el Ambiente (Collaborative on
Health and Environment, CHE)

En sólo 9 meses la CHE ha crecido para incluir más de 350
organizaciones e individuos comprometidos a mejorar el medio ambiente y
la salud mediante la acción preventiva. La única cosa común que tienen
los miembros de la CHE es una declaración consenso, reproducida abajo.
La afiliación a la CHE es gratuita y sin ninguna obligación.

El sitio web de la CHE está siendo desarrollado en este momento. Pronto
contendrá declaraciones (y documentación científica) de revisión
crítica indicando las relaciones entre el deterioro ambiental y el
asma, el cáncer de cerebro, el cáncer de seno, la leucemia infantil, la
endometriosis, la esterilidad, los desórdenes de aprendizaje y de
comportamiento, el cáncer de próstata y el cáncer de testículo, entre
otros. Para ver cómo se va desarrollando el trabajo, vaya al sitio web
de la CHE (http://www.cheforhealth.org) y busque en la
sección "Science" al pie de la primera página. El trabajo preliminar es
impresionante. He aquí la declaración consenso de la CHE. Si usted está
de acuerdo con ella, ¿por qué no se une a la CHE?

La Declaración Consenso de la Campaña de Colaboración por la Salud y el
Ambiente

1. El estado de la ciencia:

El público cree lo que los científicos han sabido por largo tiempo -que
los factores ambientales contribuyen de manera importante a las
enfermedades y las discapacidades del desarrollo. La comprensión del
riesgo varía ampliamente entre los tóxicos y las enfermedades
individuales. El feto humano en desarrollo parece estar en un peligro
excepcionalmente grande en cuanto a los tóxicos ambientales, y las
consecuencias pueden ser profundas y permanentes. Aunque algunas
relaciones están bien establecidas y aparecen nuevos conocimientos
acerca de otras, se necesita más investigación en relación con los
mecanismos, niveles y tipos de exposiciones que pueden afectar la salud
de manera adversa. La investigación debe incluir el estudio de las
interacciones entre los químicos y estudios a largo plazo de las
relaciones entre las exposiciones tempranas del desarrollo y las
amenazas a la salud mucho más tarde en la vida, para poder determinar
qué puede estar enfermándonos y cómo prevenir futuras enfermedades.

2. La necesidad de una creciente respuesta de salud pública:

Muchos casos de algunas enfermedades y discapacidades del desarrollo
probablemente podrían prevenirse si la exposición a los factores
ambientales contribuyentes antes y después del nacimiento fuese
disminuida o eliminada. Algunas estrategias de prevención son bien
conocidas, pero se requiere dedicar más recursos a la investigación y
la práctica de la prevención de lo que actualmente es el caso. Se
necesita un mejor rastreo epidemiológico de las enfermedades crónicas y
las discapacidades del desarrollo. Es vital el control más detallado y
extendido de la exposición humana a los tóxicos. Esto debería incluir
el rastreo sanitario de las condiciones, incluyendo la vigilancia de
las enfermedades, el seguimiento biológico para informar a los
individuos y a los profesionales de la salud acerca de la vastedad de
las "cargas corporales" reales de los tóxicos conocidos y sospechosos,
y la respuesta epidemiológica rápida donde se indique. Se necesitan
métodos innovadores y científicamente confiables para estudiar las
comunidades con grupos de enfermedades frente a las poblaciones no
afectadas. Donde el peso de la evidencia científica plausible muestre
que es probable que los contaminantes contribuyan al aumento de las
enfermedades, las exposiciones deberían ser reducidas o eliminadas. La
ciencia buena e independiente debe ser el respaldo de todos esos
esfuerzos.

3. La importancia de un enfoque preventivo:

El principio de la prevención debería convertirse en un factor
orientador en la salud pública y la política ambiental. El principio de
la prevención indica que, cuando hay evidencia científica plausible de
daños significativos por una actividad propuesta o en curso, deberían
tomarse medidas preventivas o correctivas para reducir o eliminar ese
riesgo, a pesar de que haya una incertidumbre científica residual
acerca de las relaciones de causa y efecto. Implementar el principio de
la prevención requiere evaluar cómo lograr las metas deseadas, buscar
las alternativas más seguras, la participación democrática y la
inversión de la carga de las pruebas. Esto es, el proponente de una
actividad lleva la carga de determinar su seguridad y de mostrar tanto
que es necesaria como que es la alternativa menos perjudicial. Las
decisiones que afectan la salud pública y ambiental deberían ser
totalmente participativas.

4. La necesidad de nuevos modelos de colaboración en la salud ambiental:

Con demasiada frecuencia, los esfuerzos en la salud ambiental han sido
fragmentados. Demasiadas veces los grupos de médicos, de pacientes, de
salud pública, ambientalistas y otros que comparten algunas
convicciones no han trabajado juntos hacia metas comunes. Nuestra
naciente comprensión de la escala del problema, y el creciente volumen
de información científica relacionando causas plausibles con efectos,
nos estimula a buscar una respuesta conmensurada. Para reducir
exitosamente la exposición pública a los tóxicos ambientales y para
ayudar a implementar estrategias preventivas es esencial hacer énfasis
en una colaboración diversa y amplia. Los investigadores y los grupos
establecidos cuya salud ha resultado afectada (o pacientes/clientes)
pueden colaborar para llevar a cabo nuevas investigaciones importantes.
Las organizaciones médicas también pueden trabajar con grupos cuya
salud ha resultado afectada hacia mejores enfoques para los
tratamientos, servicios o intervenciones. Las organizaciones que se
ocupan de los problemas de justicia ambiental, pobreza, derechos
civiles y derechos humanos deben estar representadas y trabajar juntas
como socias iguales. Todos aquellos que estén involucrados -grupos cuya
salud ha resultado afectada, científicos, profesionales de la salud y
organizaciones ambientalistas- pueden servir como recursos entre sí en
una colaboración como aquellas que ayudarán a reducir la exposición
pública a los tóxicos ambientales y contribuirán significativamente a
la creación de una sociedad más sana. [Fin de la declaración consenso.]

La Campaña de Colaboración por la Salud y el Ambiente (Collaborative on
Health and the Environment, CHE) se ha establecido para tratar esta
necesidad y para llevar los esfuerzos de la salud ambiental a una nueva
era de mejor entendimiento científico, cooperación entre diversos
intereses que comparten metas similares y mejores políticas y esfuerzos
preventivos.

Los colaboradores en el trabajo de la CHE tan sólo han aprobado esta
declaración consenso y por lo demás participan de la manera que
consideran apropiada.

Contacte a: The Collaborative on Health and the Environment, c/o
Commonweal, P.O. Box 316, Bolinas, CA 94924. Correo electrónico:
info@cheforhealth.org o http://www.cheforhealth.org.

Campaña por la Salud Ambiental

Esta campaña se centra en una declaración programa desarrollada durante
2002 con la participación de 80 líderes de grupos de la base y grupos
ambientalistas nacionales. He aquí la versión más reciente del programa:

Programa para Garantizar nuestra Seguridad y Economía Futura (Blueprint
Ensuring our Safety And Future Economy, BE SAFE)

En el siglo 21 visualizamos un mundo en el que nuestros alimentos,
nuestra agua, nuestro aire y nuestra tierra están limpios y son
seguros, y nuestros hijos crecen sanos y prosperan. Nosotros podemos
hacer realidad este mundo. Las herramientas que traemos a este trabajo
son la prevención, la seguridad, la responsabilidad y la democracia. La
acción preventiva es una medicina preventiva para nuestro medio
ambiente y nuestra salud. Nosotros respaldamos este enfoque debido a
que tiene más sentido:

** Prevenir la contaminación en lugar de gastar millones de dólares
para limpiar el desastre;

** Proteger a nuestros hijos, y evitar enfermedades y sufrimiento, en
lugar de preguntar qué cantidad de exposición química es aceptable;

** Usar tecnologías renovables y sustentables en lugar de agotar
nuestros recursos; y

** Hacer que las partes responsables reparen los daños, tal como
limpiar permanentemente el agua potable contaminada por los botaderos
tóxicos, en lugar de cargar a las comunidades con amenazas a la salud y
tratamientos a corto plazo que resultan caros.

Escogimos el enfoque de "mejor seguro que arrepentido" motivados por la
precaución y la prevención. Nosotros aprobamos el enfoque del sentido
común resumido en los cuatro principios enumerados abajo.

Prestarle atención a las advertencias tempranas: El gobierno y la
industria tienen el deber de prevenir los daños cuando existe una
evidencia creíble de que están ocurriendo dichos daños o que es
probable que ocurran -incluso cuando no se haya probado todavía la
naturaleza exacta y la magnitud total del daño.

Poner la seguridad primero: La industria y el gobierno tienen la
responsabilidad de estudiar rigurosamente el potencial de daño de un
nuevo químico o tecnología antes de que se use -en lugar de suponer que
es inofensivo hasta que se pruebe lo contrario. Tenemos que garantizar
que es seguro ahora, en lugar de arrepentirnos después. Las
investigaciones sobre los impactos para los trabajadores y el público
deberían ser confirmadas por terceras partes independientes.

Democracia participativa: Las decisiones preventivas colocan la más
alta prioridad en la protección de la salud y del medio ambiente, y
ayudan a desarrollar tecnologías e industrias más limpias. Las
decisiones del gobierno y la industria deberían estar basadas en los
aportes significativos de los ciudadanos y en el respeto mutuo (o la
regla de oro) con la mayor consideración hacia aquellos cuya salud
pueda resultar afectada, más que hacia aquellos con intereses
financieros. La ciencia independiente debería informar a la política
pública y proporcionar la información al público para que se tomen
decisiones respecto a las amenazas y para garantizar protecciones
efectivas y su cumplimiento.

Escoger la solución más segura: La toma de decisiones por el gobierno,
la industria y los individuos debe evaluar las alternativas y exigir el
uso de la solución más segura y más viable técnicamente. Nosotros
apoyamos la innovación y la promoción de tecnologías y soluciones que
crean una economía y un medio ambiente sanos.

Nosotros escogimos el enfoque preventivo para proteger nuestra salud,
nuestro medio ambiente y nuestra economía para nosotros mismos y para
las generaciones futuras. [Fin de la declaración programa.]

La Campaña por la Salud Ambiental se desarrollará durante los próximos
dos años. La meta inmediata es hacer que grupos e individuos firmen el
programa y entonces, si así lo escogen, participen en la campaña.

Para firmar el programa o para recibir más información acerca de la
campaña, contacte a Anne Rabe (annerabe@msn.com), o a: Environmental
Health Campaign, Center for Health, Environment and Justice, P.O. Box
6806, Falls Church, Virginia 22040; teléfono: 703-237-2249; correo
electrónico: chej@chej.org.