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#354 - Una Declaración Nueva E Importante Sobre La Sustentabilidad, 08-Sep-1993

Una declaración nueva e importante sobre la sustentabilidad ha sido
publicada recientemente por la revista UTNE READER [1]. Aquí la
resumimos y extraemos algunos pasajes, escatimando en los detalles.

El autor es Paul Hawken, un hombre de negocios (fundador de Smith y
Hawken, que vende instrumentos de jardinería, muebles y artículos de
vestir de alta calidad). Hawken comienza por discutir el movimiento de
las "empresas socialmente responsables" -unas 2000 compañías
estadounidenses o más que tienen buenos propósitos y a la vez venden
mucho.

Hawken inmediatamente enfrenta una dura realidad: si cada compañía en
el planeta aprobase las prácticas ambientales y sociales de las mejores
compañías -digamos, de Body Shop, Patagonia y Helados Ben and Jerry- el
mundo continuaría dirigiéndose hacia la degradación y el colapso
ambiental. Por lo tanto, lo que tenemos aquí no es un problema de
dirección sino un problema de diseño.

Si el problema fundamental es el consumo excesivo (la gente simplemente
utiliza demasiada cantidad de los recursos que la naturaleza nos regala
tan generosamente), entonces las empresas socialmente responsables
están contribuyendo con el deterioro del planeta igual de rápido que
las otras compañías debido a que ellas también promueven el consumo.

Para que nos parezcamos más a una sociedad sustentable, necesitamos
describir un sistema de comercio y producción en el cual todas y cada
una de las actividades que se realicen sean inherentemente sustentables
y restauradoras. Las empresas no serán capaces de cumplir con su
contrato social con el medio ambiente o con la sociedad hasta que el
sistema en el que ellas funcionan experimente un cambio fundamental, un
cambio que alinee al comercio y al gobierno con el mundo natural del
cual recibimos la vida.

Un sistema de comercio sustentable supondría estos objetivos:

1) Reduciría el consumo absoluto de energía y recursos naturales entre
las naciones desarrolladas en 80 por ciento dentro de 40 a 60 años. 2)
Proporcionaría empleo seguro, estable y positivo para las personas en
todas partes. 3) Actuaría por iniciativa propia en lugar de ser
moralizador, regulado, controlado o mandado. 4) Honraría la naturaleza
humana y los principios del mercado. 5) Sería percibido como más
deseable que nuestro modo de vivir actual. 6) Excedería la
sustentabilidad mediante el restablecimiento, hasta su máxima capacidad
biológica, de los hábitats y ecosistemas degradados. 7) Dependería de
las rentas solares actuales. 8) Debería ser divertido y atractivo y
luchar por alcanzar un resultado estético.

Lo que se requiere, dice Hawken, es un plan consciente para crear un
futuro sustentable, incluyendo una serie de estrategias de diseño a
seguir por las personas. Hawken sugiere 12:

1) Retirar los privilegios corporativos; reafirmar el control legal por
las asambleas legislativas estatales sobre la emisión de los
privilegios corporativos. Quienes actúen mal deberían perder su
privilegio para hacer negocios. "Esto no es simplemente una fuerza
disuasoria al abuso corporativo, sino un elemento crítico de una
sociedad ecológica debido a que crea circuitos de retroalimentación que
inducen a la responsabilidad, al involucramiento ciudadano y al
aprendizaje", dice Hawken.

2. Ajustar los precios para que reflejen los costos. Actualmente el
mercado les da a los consumidores información errada. Por ejemplo, nos
dice que volar por el país con un boleto de avión rebajado es barato,
cuando en realidad no lo es. Nos dice que nuestra comida es barata,
cuando su método de producción destruye la tierra, la capa rocosa del
subsuelo, la viabilidad de los ecosistemas y las vidas de los
trabajadores. Las economías de mercado son excelentes en cuanto a fijar
precios, pero pésimas en cuanto a reconocer los costos. Es asombroso
que los economistas conservadores no apoyen o comprendan estas ideas
porque son ellos quienes insisten en que deberíamos pagar al momento de
la compra, no tener deudas y cuidar los negocios. Vamos a hacerlo, dice
Hawken.

3. Desechar y sustituir todo el sistema impositivo. El sistema actual
grava lo que queremos fomentar -empleos, creatividad, nóminas de
sueldos e ingresos reales- e ignora las cosas que queremos desalentar -
degradación, contaminación y agotamiento. El sistema impositivo en su
totalidad debe ser sustituido en los próximos 20 años por "cuotas
verdes" ("greenfees", en inglés); impuestos que son sumados a los
productos, la energía, los servicios y los materiales existentes de
manera que los precios en el mercado se acerquen más a los verdaderos
costos. En un sistema impositivo progresista y rediseñado, el producto
más barato en el mercado sería el mejor para el consumidor, el
trabajador, el medio ambiente y la compañía (rara vez el caso hoy en
día).

4. Convertir las compañías de recursos en empresas de servicios
públicos. Una compañía de servicios públicos que produce energía
eléctrica es un híbrido interesante de intereses públicos y privados.
Una empresa de servicios públicos consigue un monopolio en el mercado a
cambio del control público de las tarifas, libros abiertos y una tasa
de rendimiento garantizada. Debido a esta relación y al trabajo pionero
de Amory Lovins, ahora tenemos mercados para los negavatios. Los
negavatios son lo opuesto a la energía. Ellos representan la capacidad
de colaboración de las compañías de servicios públicos para aprovechar
la eficiencia en lugar de los hidrocarburos. Esta alternativa basada en
la conservación hace que los contribuyentes, los accionistas y la
compañía ahorren -con los ahorros distribuidos entre todos.

Todos los sistemas de recursos, incluyendo el petróleo, el gas, los
bosques y el agua deberían ser manejados por alguna empresa de
servicios públicos, creando mercados en negabarriles, negaárboles y
negacarbón.

Las compañías petroleras podrían formar una empresa de servicio público
de energía del petróleo e "invertir" en aislamiento, acristalamiento de
ventanas, reembolsos por conservación sobre automóviles nuevos y la
utilización de los automóviles viejos como chatarra. Los consumidores
pagarían una cifra sobre su inversión de conservación igual a la que
las reciben las empresas de energía eléctrica; una cifra que estaría de
acuerdo con la cantidad de barriles de petróleo que se ahorren, en
lugar de la cantidad de barriles de petróleo que produzca la empresa.
Una inversión de $60 mil millones en conservación rendirá,
conservadoramente, de 4 a 10 veces más energía que perforar para sacar
petróleo. Imagínese un sistema en el que la empresa de servicio público
que maneja los recursos se beneficie de la conservación, produzca
dinero por la eficiencia, prospere mediante la restauración y gane por
la sustentabilidad. Es posible hoy en día, dice Hawken.

5. Cambiar los sistemas lineales por sistemas cíclicos. Nuestra
economía tiene muchos defectos de diseño, pero el más flagrante es que
la naturaleza es cíclica y el industrialismo es lineal. En la
naturaleza no existen los sistemas lineales debido a que ellos se
agotan a sí mismos hasta extinguirse. Debido a que el industrialismo es
lineal, cada semana los estadounidenses producen seis veces su peso
corporal en agua, madera y papel de desecho, ceniza de incineradores,
desechos agrícolas, metales pesados y desechos químicos tóxicos y
peligrosos, etc. Esto no incluye el CO2, el cual, si fuese incluido,
duplicaría la cantidad de desechos. Los medios de producción cíclicos
están diseñados para imitar los sistemas naturales en los que los
desechos equivalen a alimentos para otras formas de vida, no se tira
nada y la simbiosis sustituye a la competencia.

6. Transformar la manera en que se hacen las cosas. Existen tres
categorías de productos: de consumo, durables e invendibles. Los
productos de consumo son aquellos que se ingieren o que cuando se
colocan en el suelo se convierten en tierra. Deberíamos diseñar más
cosas que puedan ser amontonadas en la tierra para producir abono
orgánico. Herético como suena, diseñar para la descomposición, no
reciclar, es la manera como funciona el mundo que nos rodea.

7. Los productos durables no deberían ser vendidos sino solamente
autorizados. Los automóviles, televisores, aparatos de video y
refrigeradores pertenecerían siempre al fabricante original, de manera
que serían fabricados, usados y devueltos en un sistema cerrado. Los
invendibles son las toxinas, la radiactividad, los metales pesados y
muchos otros químicos. Ningún sistema viviente los trata como alimento
y nunca pueden tirarse. Ellos siempre deben pertenecer al fabricante
original, pero deben ser salvaguardados por las empresas de servicios
públicos que los almacenen en barriles forrados de vidrio por un tiempo
indefinido y cobrarle al fabricante original un alquiler por el
servicio. El alquiler cesaría cuando un panel científico confirme que
existe un método seguro para eliminar la toxicidad del material. Todos
los químicos tóxicos llevarían marcadores moleculares que los
identifiquen como propiedad del fabricante, de manera que si son
encontrados en pozos, ríos, tierra o peces el fabricante tenga que
recuperarlos y limpiar el sitio.

8. Reinstaurar el defensor. No puede haber un sector empresarial sano a
menos que haya un sector gubernamental sano. Existen dos síndromes que
abarcan todo y que son complementarios que impregnan nuestra sociedad:
el comercial y el defensor (empresas y gobierno). Ellos se necesitan el
uno al otro. Actualmente nuestro sistema defensor se ha venido abajo
casi por completo debido al dinero, al poder, a las influencias y al
control ejercido por las empresas y, en menor grado, por otras
instituciones. Las empresas están impidiendo que la economía
evolucione, así que las empresas pierden, los trabajadores pierden y el
medio ambiente pierde.

9. Cambiarse del alfabetismo electrónico hacia el alfabetismo
biológico. Nos estamos moviendo no hacia la era de la información, sino
hacia la era biológica, y desafortunadamente nuestra educación
tecnológica nos está preparando para los mercados corporativos; no para
el futuro. Entendiendo los procesos biológicos es como vamos a crear
una nueva simbiosis con otros sistemas vivos (o perecer).

10. Hacer un inventario. No sabemos cuántas especies viven en el
planeta por un factor de 10. No sabemos cuántas de estas especies se
están perdiendo. No sabemos qué sucede con 20 por ciento del CO2 que es
liberado cada año (simplemente desaparece). No sabemos cómo calcular el
rendimiento sustentable en las pesquerías y en los sistemas forestales.
En pocas palabras, tenemos que averiguar lo que hay, quién lo tiene y
lo que podemos o no podemos hacer con ello.

11. Cuidar la salud humana. La mayor cantidad de sufrimiento y
mortalidad humanos es causada por problemas ambientales que no están
siendo tratados por las organizaciones ambientales ni por las
compañías. El agua contaminada está matando cien veces más personas que
todas las formas de contaminación sumadas. Millones de niños están
muriendo de enfermedades prevenibles y malnutrición. Irónicamente esto
crea un problema demográfico, debido a que la gente tiene más hijos
cuando tiene miedo de perderlos. No hasta que la mayoría de la gente en
el mundo entienda que el ambientalismo significa mejorar sus vidas
directamente, podrá el movimiento ecologista poner en práctica lo que
dice. Los estadounidenses gastarán más dinero en los próximos 12 meses
en la película y los recuerdos de JURASSIC PARK, que en ayuda externa
para evitar la malnutrición o proporcionar agua limpia.

12. Respetar el espíritu humano. Si la esperanza quiere pasar la prueba
de alcoholemia, entonces debe caminar en línea muy recta hacia la
realidad. Nada escrito, sugerido o propuesto aquí es posible a menos
que las empresas estén dispuestas a integrarse al mundo natural. Es
hora de que las empresas entablen un proceso sincero y abierto de
diálogo, colaboración, reflexión y rediseño.

Las empresas deben ceder el paso a los deseos del espíritu humano. La
contribución más importante del movimiento de las empresas socialmente
responsables tiene poco que ver con el reciclaje, las nueces de la
selva lluviosa o darle empleo a la gente sin hogar. Su regalo para
nosotros es que ellas están liderizando al intentar hacer algo, al
arriesgarse, al hacer un cambio -cualquier cambio. Ellas no están
esperando por "la solución", sino que están actuando sin garantía de
éxito ni prueba de compra. Eso es lo que todos nosotros debemos hacer.
Ser visionario siempre ha recibido malas críticas por parte del
comercio. Pero sin una visión positiva para el género humano no
podremos tener un significado, no podremos funcionar y no tendremos un
propósito.

--Peter Montague

=====

[1] Paul Hawken, "A Declaration of Sustainability," UTNE READER
(September/October, 1993), págs. 54-61. Las ideas en el artículo de
Hawken en UTNE son de su nuevo libro, THE ECOLOGY OF COMMERCE, que será
publicado en noviembre por Harper Collins ($23.00). UTNE READER es una
revista bimensual que en verdad capta "lo mejor de la prensa
alternativa". Vale $18 anuales y está disponible a través de: LENS
Publishing Co., 1624 Harmon Place, Suite 330, Minneapolis, MN 55403;
(612) 338-5040. Subscríbase al UTNE READER; no se defraudará.

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