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#630 - Las Noticias de 1998 -- Primera Parte, 23-Dec-1998

Es hora de nuestro resumen de 1998.

Durante 1998 continuaron acumulándose evidencias de que la dieta puede
alterar drásticamente el riesgo de padecer enfermedades cardíacas y
cáncer, incluyendo el cáncer de seno.

La buena noticia es que ingerir ácidos grasos monoinsaturados (la clase
que se encuentra en los aceites de oliva y canola, y en las nueces)
parece tener un efecto protector contra estas importantes enfermedades
[1]. Las nueces con el mayor contenido de ácidos grasos monoinsaturados
son las avellanas, las macadamias, las pacanas, las almendras, los
pistachos, los coquitos del Brasil, las nueces de Castilla y el maní.

La mala noticia es que los aceites vegetales hidrogenados y
parcialmente hidrogenados pueden tener efectos perjudiciales
importantes, aumentando el riesgo de sufrir ataques cardíacos y cáncer,
incluyendo el cáncer de seno. Los culpables parecen ser los ácidos
grasos de configuración "trans" en los aceites vegetales hidrogenados
[2].

Los aceites vegetales hidrogenados se encuentran principalmente en la
margarina y las grasas vegetales, las que a su vez son ingredientes
comunes del pan, las galletas dulces y saladas, las papas fritas, las
golosinas en barras y muchos productos de pastelería como las
rosquillas. Muchas papas fritas se preparan ahora en aceites vegetales
hidrogenados. Si usted ingiere una dieta estadounidense normal es
difícil que evite grandes dosis de aceites vegetales hidrogenados o
parcialmente hidrogenados, pero se están acumulando evidencias de que
realmente son muy malos y deberían evitarse siempre que sea posible.

Alberto Ascherio, de la Escuela de Salud Pública de Harvard, calcula
que los ácidos grasos en configuración "trans" actualmente están
matando al menos a 30.000 estadounidenses cada año [3]. Lea la etiqueta
y compre con sabiduría.

Prevención del cáncer de seno

Durante 1998, continuaron acumulándose evidencias que indican que una
parte significativa de cáncer de seno en las mujeres es evitable debido
a que es causada por la exposición a agentes que producen cáncer
(químicos y radiación -- incluyendo los aceites vegetales hidrogenados)
añadidos intencionalmente o involuntariamente al ambiente y los
alimentos. (Ver REHW #571, #572, #573, #574, #575).

En las mujeres estadounidenses hay una incidencia de unos 182.000 casos
nuevos de cáncer de seno cada año, y anualmente ocurren 46.000 muertes
por la enfermedad. En los EUA, la incidencia de cáncer de seno ha
aumentado constantemente al ritmo de un uno por ciento cada año por los
últimos 40 años.

El "establishment del cáncer" -- el grupo de oficinas gubernamentales y
corporaciones privadas que controlan el flujo de dinero para la
investigación del cáncer (ver REHW #571, #572) -- está sintiendo una
gran presión para demostrar un enfoque preventivo respecto al cáncer de
seno.

Por consiguiente, el Instituto Nacional del Cáncer (National Cancer
Institute) anunció en abril que un medicamento llamado tamoxifeno había
reducido la incidencia de nuevos casos de cáncer de seno en un 45% en
un grupo de 13.388 mujeres que se pensaba que tenían una alta
probabilidad de contraer la enfermedad [4]. Los reguladores del
gobierno actuaron rápidamente y los medios noticiosos anunciaron la
historia con bombos y platillos. Un comité de la Administración de
Alimentos y Medicinas de los EUA (U.S. Food and Drug Administration,
FDA) anunció en septiembre que se estaba recomendando que la FDA
apruebe el tamoxifeno como un medicamento para "reducir el riesgo" de
[contraer] cáncer de seno. Un vocero de la FDA le dijo al diario NEW
YORK TIMES que "potencialmente, decenas de millones de mujeres" podrían
ser candidatas para tratamientos con tamoxifeno a un costo de 80 a 100
dólares al mes por persona. El tamoxifeno se comercializa con el nombre
de Nolvadex por Zeneca, la compañía química que auspicia cada año el
Mes de la Conciencia respecto al Cáncer de Seno. El tamoxifeno se ha
usado en la quimioterapia del cáncer de seno por dos décadas.

El comité de la FDA evitó cuidadosamente usar las palabras "prevenir"
o "prevención" porque dijo que el tamoxifeno pudiera solamente retrasar
la aparición del cáncer y no prevenirlo realmente; era demasiado pronto
para saberlo. Aún así, el mensaje del "establishment" del cáncer era
sin lugar a dudas uno de prevención. El NEW YORK TIMES publicó una
historia en primera plana diciendo que la aprobación del tamoxifeno por
la FDA "sería un hito en los esfuerzos de prevención del cáncer" [5].
Incluso antes de que el estudio del tamoxifeno fuese publicado el TIMES
escribió un editorial sobre este, llamando al tamoxifeno "un adelanto
importantísimo en [la lucha contra] el cáncer de seno". "Por primera
vez, los científicos han demostrado que el cáncer de seno no sólo puede
ser tratado sino realmente prevenido", decía el editorial del TIMES [6].

Desafortunadamente, no está claro que el tamoxifeno represente una
victoria real para la mayoría de las mujeres. El TIMES reconoció en su
editorial que, si 1000 mujeres hubiesen tomado tamoxifeno por 5 años,
se hubiesen evitado 17 casos de cáncer de seno, y se hubiesen reducido
las fracturas de huesos por la osteoporosis; sin embargo, en las mismas
1000 mujeres durante los 5 años, el tamoxifeno hubiese causado unos 12
casos adicionales de cáncer de endometrio (cáncer del revestimiento del
útero) y al menos 10 coágulos sanguíneos potencialmente fatales. El
estudio publicado también reportó un aumento en derrames cerebrales y
cataratas entre aquellas [mujeres] tratadas con tamoxifeno, comparadas
a un grupo control.

En su historia noticiosa, el TIMES reportó que el comité de la
FDA "dijo que todavía no tenía suficiente información para determinar
cuáles mujeres tenían un riesgo suficientemente alto de cáncer de seno
como para que valieran la pena los peligros del medicamento, incluyendo
los coágulos sanguíneos potencialmente fatales, así como también cáncer
del revestimiento del útero, para obtener sus beneficios".

El Instituto Nacional del Cáncer (National Cancer Institute) ha
producido un "disquete de riesgos" para computadoras, un disquete que
contiene un programa destinado a ayudar a las mujeres a juzgar su
riesgo de contraer cáncer de seno. El disquete está disponible tanto en
el formato para PC como para Macintosh; teléfono 1-800-4-CANCER, o
anótese en http://cancertrials.nci.nih.gov para recibir el disco por
correo.

Por supuesto, nadie debería confiar en un programa de computadora -- o
en la información que lea en los medios noticiosos -- para tomar
decisiones acerca de su salud sin consultar con un especialista médico
calificado.

En septiembre fueron publicados dos estudios más pequeños sobre el
tamoxifeno y el cáncer de seno, y ninguno de ellos mostró ningún
beneficio con los tratamientos con tamoxifeno [7, 8, 9]. Las
diferencias en los criterios para buscar mujeres en los estudios
pudieron haber producido los resultados contradictorios [observados].
Sin embargo, la evidencia definitiva de los beneficios y peligros del
tamoxifeno debe contar con más estudios.

A finales de abril, el NEW YORK TIMES reportó sobre dos estudios no
publicados de un medicamento llamado raloxifeno. Según el TIMES, ambos
estudios muestran que el raloxifeno puede reducir el riesgo de una
mujer de contraer cáncer de seno sin aumentar su riesgo de contraer
cáncer de endometrio. Ahora está en marcha un estudio para comparar los
efectos del raloxifeno frente al tamoxifeno [10].

Para nosotros, los estudios del tamoxifeno y raloxifeno revelan un
curioso desplazamiento en la visión del "establishment" del cáncer
sobre la "prevención". Para la mayoría de la gente, la prevención del
cáncer significa prevenir las exposiciones a los agentes causantes del
cáncer. En vez de esto, la "prevención" del cáncer está significando
tratar a una mujer con un medicamento potente año tras año, en un
intento de contrarrestar los efectos de la exposición a los
carcinógenos [que tiene] durante toda su vida. El entusiasmo del NEW
YORK TIMES para promocionar esta nueva visión de la prevención en la
primera página y en sus columnas editoriales (frecuentemente confiando
en datos preliminares de estudios no publicados) es, en sí, curioso y
preocupante. Es como si el "establishment" del cáncer hubiera
abandonado la lucha por sacar a los carcinógenos del ambiente y del
suministro de alimentos de la nación, y en vez de esto, estuviera
confiando en los tratamientos con medicamentos. Se nos ocurre que,
sencillamente, no se puede hacer dinero con la prevención a la manera
antigua. Es difícil ganarse la vida reduciendo las exposiciones de las
mujeres a la radiación y a los químicos cancerígenos. Pero recibir la
aprobación de la FDA para un nuevo medicamento puede ser extremadamente
lucrativo incluso si sus beneficios a duras penas compensan sus
peligros.

Para nosotros, el estudio más interesante de 1998 nunca fue reportado
en el NEW YORK TIMES ni en ningún otro medio de comunicación social. En
septiembre, investigadores de la Universidad de Birmingham en
Inglaterra reportaron haber expuesto ratas preñadas a pequeñas
cantidades de dioxina en el 15vo. día de preñez [11]. [La dioxina es un
subproducto clorado altamente tóxico de la combustión, la incineración,
las fundiciones de metal y la manufactura de muchos químicos,
incluyendo los pesticidas. Todos los estadounidenses llevan en sus
cuerpos cantidades de dioxina que la Agencia de Protección Ambiental de
los EUA (U.S. Environmental Protection Agency) considera peligrosos.
(Ver REHW #390, #391)].

Las crías hembras de las ratas preñadas expuestas a la dioxina nacieron
normales, pero para el momento en que tenían 7 semanas de edad, sus
glándulas mamarias habían desarrollado un número inusualmente alto
de "yemas del extremo terminal" -- los sitios en los senos donde se
desarrolla el cáncer. Cuatro estudios han mostrado que existe una
correlación directa entre el número de yemas del extremo terminal en un
seno y su susceptibilidad al cáncer.

Los investigadores de Birmingham continuaron exponiendo éstas ratas
jóvenes (y un grupo control) a un conocido químico cancerígeno
(dimetilbenz[a]antraceno). Como era de esperarse, las ratas jóvenes
expuestas a la dioxina desarrollaron mucho más cáncer de mama de lo que
lo hizo el grupo control.

Este elegante estudio muestra que (a) el ajuste de la exposición a la
dioxina (y presumiblemente a otros tóxicos) es crítico; (b) la
exposición a un químico antes del nacimiento puede predisponer a un
animal al cáncer de mama más tarde en su vida si el químico como tal se
conoce que INHIBE el cáncer de mama cuando la exposición sucede más
tarde en la vida, como es el caso con la dioxina; (c) los métodos
actuales para examinar el potencial cancerígeno de los químicos están
fallando en hacer las preguntas correctas sobre los peligros de los
químicos a los que todos estamos expuestos legalmente año tras año y
que causan el cáncer.

Existen importantes posibilidades para prevenir el cáncer de seno y
otros cánceres en este mundo, y ellas no requieren que expongamos a
decenas de millones de mujeres a poderosos medicamentos de
quimioterapia año tras año. Ellas sencillamente requieren que
desarrollemos el deseo político para tomar medidas drásticas contra las
prácticas criminales de los contaminadores industriales y de la
industria de los alimentos.

=====

[1] Respecto al efecto protector de las nueces, ver Janet Raloff, "High-
Fat and Healthful," SCIENCE NEWS Vol. 154 (November 21, 1998), págs.
328-330. Respecto al efecto protector del aceite de oliva, ver J.M.
Martin-Moreno y otros, "Dietary fat, olive oil intake, and breast
cancer risk," INTERNATIONAL JOURNAL OF CANCER Vol. 58, No. 8 (September
15, 1998), págs. 774-780, y: N.R. Somonsen y otros, "Tissue stores of
individual monounsaturated fatty acids and breast cancer: the EURAMIC
study. European Community Multicenter Study of Antioxidants, Myocardial
Infarction, and Breast Cancer," AMERICAN JOURNAL OF CLINICAL NUTRITION
Vol. 68, No. 1 (July 1998), págs. 134-141. Respecto al efecto protector
de los ácidos grasos monoinsaturados en general, ver A. Wolk y
otros, "A prospective study of association of monounsaturated fat and
other types of fat with risk of breast cancer," ARCHIVES OF INTERNAL
MEDICINE Vol. 158, No. 1 (January 12, 1998), págs. 41-45.

[2] Alberto Ascherio y otros, "TRANS-Fatty Acids Intake and Risk of
Myocardial Infarction," CIRCULATION Vol. 89, No. 1 (January 1994),
págs. 94-101. Y también P. Pietinen y otros, "Intake of fatty acids and
risk of coronary heart disease in a cohort of Finnish men. The Alpha-
Tocopherol, Beta-Carotene Cancer Prevention Study," AMERICAN JOURNAL OF
EPIDEMIOLOGY Vol. 145, No. 10 (May 15, 1997), págs. 876-887.

[3] A. Ashcerio y W.C. Willett, "Health effects of trans fatty acids,"
AMERICAN JOURNAL OF CLINICAL NUTRITION Vol. 66 [4 Supplement] (October
1997), págs. 1006S-1010S.

[4] El estudio fue publicado en septiembre. Ver B. Fisher y
otros, "Tamoxifen for Prevention of Breast Cancer: Report of the
National Surgical Adjuvant Breast and Bowel Project P-1 Study," JOURNAL
OF THE NATIONAL CANCER INSTITUTE Vol. 90, No. 18 (September 16, 1998),
págs. 1371-1388.

[5] Gina Kolata y Lawrence M. Fisher, "Drugs to Fight Breast Cancer
Near Approval," NEW YORK TIMES September 3, 1998, págs. A1, A18.

[6] "Breast Cancer Breakthrough [editorial]," NEW YORK TIMES April 8,
1998, pág. A24.

[7] Trevor Powles y otros, "Interim analysis of the incidence of breast
cancer in the Royal Marsden Hospital tamoxifen randomised
chemoprevention trial," LANCET Vol. 352 (July 11, 1998), págs. 98-101.

[8] U. Veronesi y otros, "Prevention of breast cancer with tamoxifen:
preliminary findings from the Italian randomised trial among
hysterectomised women," LANCET Vol. 352 (July 11, 1998), págs. 93-97.

[9] Kathleen I. Pritchard, "Is tamoxifen effective in prevention of
breast cancer?" LANCET Vol. 352 (July 11, 1998), págs. 80-81.

[10] Lawrence K. Altman, "Studies Show Another Drug Can Prevent Breast
Cancer," NEW YORK TIMES April 21, 1998, pág. A16.

[11] Nadine M. Brown y otros, "Prenatal TCDD and predisposition to
mammary cancer in rats," CARCINOGENESIS Vol. 19, No. 9 (1998), págs.
1623-1629.

Palabras claves: cáncer; cáncer de seno; prevención; aceites vegetales;
aceites vegetales hidrogenados; aceites vegetales parcialmente
hidrogenados; canola; nueces; dieta y salud; seguridad de alimentos;
enfermedades cardíacas; estadísticas de mortalidad; tamoxifeno;
raloxifeno; cáncer de endometrio; dioxina; quimioterapia;